Nada mas apropiado que comenzar este libro que con el nombre del objeto de nuestro estudio, El Ávila. Comenzamos diciendo que “Ábila” es corruptela de “Ávila” (1), nombre del más puro sabor español, el cual
desplazo el nombre indigena de la sierra, que, según relación del Gobernador Juan de Pimentel, los indios
llamaban “Guaraira Repano”, que quiere decir “Sierra Grande”(2). Por cierto, que esta última afirmación, ha
sido puesta en duda por serios investigadores de la toponimía indigena, que como Juan Ernesto Montenegro
afirman más bien que la voz “Guaraira Repano” significa “Abejal”, “Lugar de las Abejas” o “Lugar de Dantas”(3). Más adelante, entraremos en detalle con todo lo relacionado con el nombre. (Veáse GUARAIRA REPANO)(Veáse también, AVILA, Parque Nacional EL). Ahora nos centraremos con el topónimo en cuestión.
“Cerro de Abila” es el nombre con el que aparecen las montañas al norte de la ciudad, por vez primera, en
un Acta del Cabildo de Caracas de fecha veinte (20) de Mayo de 1774:
“...En efecto, __escribe Montenegro__ fue aquel el primero en que se menciona el nombre “de Avila”,
en toda la documentación municipal que guarda nuestro archivo, contando desde las actas iniciales
de 1573. Vale decir, que el topónimo no se usó en los papeles municipales en los doscientos años
transcurridos desde 1573 hasta 1774, lo que se puede tomar como prueba fehaciente de que esa
nomenclatura simplemente no existía.............
"Cuando se aludía a la montaña inmediata, se decía: “el cerro de esta ciudad”, “los montes de estaciudad”, “las cabeceras del río Catuche”, “la quebrada de Sanchorquíz”, “de este lado del cerro”, “el otro lado del cerro”, “la quebrada de Cotiza”, “la quebrada de Anauquito”, “la quebrada de Gamboa”que por un tiempo se conoció como “del Carrizal”, “la cumbre del cerro”; y eran numerosos lostopónimos del lado del mar; pero el nombre de Avila no aparece nunca durante estos dos siglos...Debido a la importancia que le hemos atribuido, me permito transcribir nuevamente el trozo de Acta del veinte de mayo de 1774, en el que aparece la referida mención primera de “cerro de Avila”........."
“ En este Cabildo, en vista del auto expedido por el Sr. Don Fernando Quadrado, Teniente de Gobernador
y Auditor de Guerra de esta Provincia, por ausencia del Sr. Gobernador y Capitán General de ella, que
hizo saber este día Don Francisco Antonio Paúl, escribano público de esta Sala, sobre que este Y.C.
Constituya uno de los S.S. De él, para practicar la nueva diligencia de reconocimiento de corte de leña y
labores en las tierras de uno y otro lado del cerro de Abila, los S.S. De él, acordaron nombrar como
nombraron para Real Diputado para dicho efecto, al Sr. Don Félix Pacheco, quien estando presente lo
aceptó; y mandaron que el presente escribano compulse testimonio de esta Acta, y acumulado a dicho
Auto precedido recaudo político, lo ponga en manos de su Señoría...” (4) (Véase AVILA, Parque Nacional El)
Además de este, existen otros documentos, precisamente de esos años, que refuerzan los comentarios
del cronista Montenegro. Por ejemplo, en 1798, se descubrió en la cima de unas colinas de los
alrededores de Paracotos, un misterioso hoyo vertical, del cual dio relación el Capitán de la Compañía
de Pardos de esa localidad, Don Luis de Ocampo. Afirma, que si dicha excavación fue realizada para
sacar agua de una quebrada cercana, seria lo mismo que ponerse a cavar en la cumbre del cerro de
Abila para sacar agua del río Guaire (5)..........................................................
Otro documento de esos mismos años, o mejor dicho, un mapa,corrobora también lo que venimos explicando. En efecto, en la leyenda explicativa del “Plano que manifiesta el proyecto del camino de la Guayra”, hecho por el ingeniero Capitán Francisco Jacot, (6) de fecha 30 de Abril de 1795, bajo la letra “K” se lee: “Cumbres que ban al monte de Abila” (7) (Véase Fíg. 1.1) Hoy dia, _más de doscientos años después_ todavía se dice “Cerro de Ávila” o “Cerro El Ávila” para referirse a estas montañas, mientras que su nombre indigena es desconocido para la mayoría de los caraqueños, “... Hecho que contradice y desmiente nuestro rico acervo histórico cultural...” (8) No se oye decir “El CerroGuaraira Repano”, “La Sierra Guaraira” o “Fila Guaraira” sino “Sierra del Avila”, “Fila del Ávila”, “Cerro el Ávila”, Parque Nacional “El Ávila”.
Asi mismo, conviene aclarar, que en un principio el nombre “Cerro de Ábila” se aplicaba solamente a la porción de la montaña que hoy corona el Hotel Humboldt, donde estaban los terrenos de Juan de Ávila. “... Al morir Juan de Ávila, a fines de 1795, el menor de sus hijos varones, Domingo de Ávila, heredó “...el potrero y la serranía del cerro de Ávila...”, Que luego vendería en parte al señor Juan Manuel Matamoros y a su hermano Fernando Antonio de Ávila. Como era de todos reconocida esta posesión de los hermanos Ávila, de allí que la gente se refiriera a la cumbre más próxima a la pequeña Caracas de entonces como “cerro de Ávila”, expresión que comenzó a usarse en la segunda mitad del siglo XVII...” (9). De hecho, para los años de la visita del obispo Francisco Martí a la Diocesis de Caracas, en 1778, al describir los limites de la parroquia de Guarenas habla que linda “...hacia el norte con la serranía de Avila...”. (10) Como podemos apreciar, en fecha muy temprana, el nombre se fue extendiendo hacia toda la cordillera. Para la visita de Alejandro de Humboldt, en Enero de 1800, se refiere a la Silla de Caracas como “La Silla del Avila”. (11) Hoy dia, todas las montañas entre la moderna Autopista Caracas - La Guaira y los cerros de Cabo Codera se conocen como Sierra del Avila, (12) aún más, han sido protegidos como Parque Nacional “El Ávila”, según Decreto 158 del 18 de Diciembre de 1958.
Ya en una ocasión, Marco Aurelio Vila propuso el nombre de “Sierra Guaraira” para estas montañas, propuesta esta que apoyamos rotundamente para recuperar en la memoria y el tiempo, el primitivo nombre indigena del parque.
(1) MONTENEGRO, Juan Ernesto. “El Avila. Primera Ordenanza Conservasionista” en Boletín de la Academía
Nacional de Historía, Tomo , Volumen . Caracas - 1991. Pags. Al .
(2) MANARA, Bruno. “El Avila, Biografia de una montaña”, Pág. 18. Caracas - 1999.
(3) DE SOLA RICARDO, Irma. “Contribución al estudio de los Planos de Caracas”, Pag. 240. Caracas - 1985.
(4) GARCÍA DE LA CONCHA, José. “Reminiscencias”. Pág. 89. Caracas - 1965. . .
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